¿Qué pasa?
Suena el teléfono. Un mensaje. " i hope he makes you happy". Son las 7 y 20. ¿Qué significa eso? Sí, si. Yo hablo inglés. Pero no entiendo. Mi teléfono no tiene crédito. ¿Qué quiere decir con eso?Estoy tan cansada. La cabeza llena de cosas mientras lucha para despertarme. Vuelvo y veo el mensaje. ¿ Se habrá equivocado? ¿ un error? Tiene que serlo. Espero a despertarme. Dios, son las 9. Ayer fue un día duro y largo. Demasiado largo diría yo. Hasta ayer me dijo que me amaba. No entiendo. No he hecho nada para cambiar las cosas. Salgo de casa. Llamo desde una cabina, no respondes. Busco crédito para el móvil. Te mando un mensaje, no respondes. Te llamo y te llamo una y otra vez. ¿ entonces era cierto el mensaje? ¿ no fue un error? ¿ por qué no contestas? ¿ que pasa? ¿dónde andas? Respondeme ... Voy a seguir llamando. Y repica mil veces de nuevo. I won´t stop. ok?
Las cosas que me traje de Venezuela

El asado con el que mi abuela me recibió
Los abrazos de Laura
El "princesa" de mi tía
Una pérdida
Una tesis que no termina y un tutor nuevo
Mis cd´s piratas
Una beca para el año que viene
La foto Thamy en su lápida
La creación de este blog
Las duchas de agua fría
El toque de una banda
Pinocho desnudo y con lágrimas de rabia
Una nueva afición a hacer collares de colores
La carita triste en el msn de mi hermana contando los días para mi partida
La empanada gallega de mi mamá
Mi sonrisa en los ojos del pasado mezclada a un tierno abrazo
y una ciudad sorprendida ante un sincero " que tenga buen día"...
Días de autobús en Venezuela
Día 1... llego a Petare... ¡pero que lindo!!! No está lloviendo (que raro). Ha llovido todo el día, ya estoy frita y bien mojada. El bus tarda, como siempre claro.
La sombrilla: Bueno, lo lindo es que estamos en Venezuela. Hay una sombrilla grandotota de un buhonero...¿ y a que viene eso? Bueno, acaba de empezar a llover...si, y en lindo español diría: un palo de agua, un chaparrón, un aguacero...Ajaaa entonces la gente que no tiene paragua ( entre esas yo) se empieza a amontonar alrededor del aparataje cubierto por la super sombrilla. En esos tres metros cuadrados entra un montón de gente. Aun así queda gente fuera que se moja (entre esas yo ,again) , un señor se arrima , la otra señora también y me dicen, vengase p´acá mijaa que va a agarrar una neumonía. Y me meto yo también. Tengo el bolso de la señora en mi estomago y el codo del señor en mi costilla, pero aún así me siento bien ( gracias a Dios ninguno tiene violin). Escampa ( ¿eso se escribe así? bueno antes de p y b m ¿no?).
El bus, el aire y la neumonía: LLega el autobús. Como era 6/6/06 ( jajaja no creo en eso) llega el autobús con aire acondicionado. Me explico es una suerte cuando vienen con aire aunque cobran 100 Bs. más. Claro, la suerte disminuye cuando llega con aire y estas mojado hasta por dentro. Me siento en uno de los primeros puesto. Un chico me pide sentarse en el de al lado y le doy paso. Un chico x, unos veinte tantos largos. Me ve congelándome y me dice, no tengo un sweater pero te puedo prestar una camisa que traigo en el morral, está limpio sólo que huele a pan. Sonrió y acepto, estoy helada y el viaje solo comienza. También me regaló un bubaloo, un chicle. A penas si cruzamos palabras, estoy cansada. Respondo con monosílabos a su intento de aproximación. Veo una película que pasan en el bus. El chico se baja antes que yo. ¡Qué amable! Me prestó su camisa aunque el tenía igual de frío que yo. Le digo gracias y le deseo buenas noches cuando baja del bus antes que yo. Me doy cuenta que por hoy y por unos días más sigo en Venezuela.
Día 2... Vuelvo a Petare, ni modo, debo ir a casa. En la cola, dos personas más adelante está el chico de ayer, sonríe al verme. No hablamos durante la espera. Y tranquilos, no estoy por contar un encuentro romántico. Me siento , él se cambia de puesto y se sienta a mi lado.
Parlanchina: hoy si estoy de mejor humor para hablar. Doy pie a lo que será una larga conversación. Empezamos a hablar de todo. En qué trabajo y todo eso. Más adelante, hace la pregunta clave…¿ tienes novio? Ay, pobrecito, mala pregunta…
About love: le respondo claramente que algo así, lo que no es una invitación de ningún tipo. Es sólo la verdad. Es un inglés que conocí en Grecia, vamos para un año juntos, pero en tiempo práctico hemos estado juntos solo mes y medio. Él me dice que no tiene ganas de saber del amor, que estuvo con una chica y le pusieron los cuernos.
Cuernos: jajaja hablar de cuernos es gracioso, le digo, yo soy una experta. He estado en los tres papeles claves: a la que le montan los cachos, la que los montan y con quien los montas. Tengo ventaja, le digo. Él me dice… ¿ cómo es eso? Alguien tan dulce.. a lo que respondo que las que somos así somos las peores… y más si es una sagitario…amigo corra, ese es mi mejor consejo.
Feromonas : Y bueno, es mejor no mezclarse con una chica como yo, que no cree en el amor. Será que no te ha llegado él que es. Pero no, no es eso. Él que es, no existe. Es sólo una ilusión óptica o física, será, causada por las graciosas feromonas. ¿Enamorada? Síii , claro. Por seis meses. Ok. Ok . Hay a quien le dura hasta un año. Al menos en cuanto a las famosas mariposas, que más que mariposas, viene a convertirse en un desagradable dolor de estómago, con esos nervios que te dan antes representar un examen oral de francés con Manuela en la escuela de idiomas. Eso pasa… empiezas a ver las cosas “malas” y bueno, si entonces, viene el amor, pero no se parece a las novelas…
Buena suerte: Aún cuando no creo en ese amor… y creo más en el de pana que se desarrolla con el tiempo , a fuerza de que te da fastidio empezar de nuevo. Creo en un proceso de selección, en el cual después de las feromonas, hay una decisión de vida, para seguir con esa persona por las cosas buenas que se dan mutuamente. Y como le dije a mi amigo del bus, “ cuando decides estar con alguien, amigo, no mire pa´ los lados” , “ si te tomas un café con alguien, puedes descubrir que esa se parece más a la mujer de tu vida…y pacataplúm ... allí vienen los problemas , los cachos y los etcéteras”. Le desee suerte al amigo, le dije , ojalá que consigas el amor y que creas en él. No es mi idea desprestigiar al fulano amor, es sólo mi visión de él. Llegué a casa con una sonrisa, no estoy triste o amargada por no creer en el famoso amor. Pero de todas maneras…Muy , pero muy buena suerte a aquellos bienaventurados ingenuos que se creen enamorados. ¡ Felicitaciones!
" Daniela T. T.Q.M"

Empiezo a contar los días para mi regreso a Tenerife. Tres meses en un sitio y “ de vacaciones” , es decir sin hacer nada, demasiado para esta pobre criatura como diría mi tía. Este viaje a Venezuela fue más infructuoso de lo que pensé. Se me llenó de tiempo ociosos y de ratos, a veces buenos, a veces malos. Y una de las cosas que me llevo de aquí es una imagen triste…
Me llevo la imagen gris de la escuela donde estudié por tantos años. La universidad se quedó vacía sin mis amigos y compañeros. Me encontré un día allí, como si estuviera viajando en el tiempo. Como si estuviera en el pasado o en el futuro. El lugar era exactamente el mismo. Pero no había nadie que me hiciera sentir que una vez pertenecí allí. Pasé por eso pasillos donde tanto viví , de manera casi invisible. Toqué, para creerlo, aquellas mesas en las que tantas veces me senté a almorzar entre clase y clase, aquellos salones donde los enfrenté tantos miedos de la vida. Miedo a perder, a ganar, a aprender, a enamorarme, a equivocarme, a vivir y a morir.
Viví allí por largos 7 años. Crecí allí, no digo en años, digo adentro. Algunos de mis mejores amigos los conocí allí. Y es raro sentir como son solo recuerdos en muros que hoy pertenecen a otros.
Antes de entrar a “ la casa que vence las sombras” ( de la que aun no me dejan salir por completo) me visualizaba entre sus corredores, decían que eso ayudaba a que mis sueños se hicieran realidad. Aquel primer día de clases, llegué a un edificio bastante feito a las 7 de la mañana. Conocí a María que esperaba igual que yo. Hablamos mientras esperábamos. Hoy Mari está por casarse y en México, pero seguimos en contacto. Ella me hizo conocer a Alejandro ( mi novio de siempre) y a Ricardo Arjona , el otro que hubiese querido que ocupara ese lugar.Estudié idiomas en esa escuelita. Conocí a personas que marcaron pauta en mi vida. Alejandro, Laura,Mari, Antonella, Ayelet, Charlie , entre muchos…
Cambié los idiomas que estudiaba desafiando a todos, y empecé con mis hermosas lenguas, francés e italiano. Nunca me he arrepentido. Crecí con esos muros que ya no dicen nada de mí.
Lloré cuando estaba nerviosa por un parcial o cuando los profes me hacían pasar rabietas. Ale y yo nos besamos por primera vez en el segundo piso de frente al laboratorio, dormí en las mesas frente al centro de estudiantes, visité el comedor en mis primeros años , la biblioteca inexistente y la dirección de la escuela, en las que pelee tantas veces.
Ahora soy solo un fantasma que deambula por allí. Sólo hace dos años que me fui, pero parece que fueran mil. No queda nada, nada.
Perdón, si queda algo… en el pasillo que va desde uno de los estacionamientos al rectorado, en el techo, escrito con tiza y renuente al olvido hay un escrito pequeñito que nadie sabe que está allí, pero que me hace sentir que en algún momento yo existí para esos muros. Alguien que me quiso escribió " Daniela T. T.Q.M"
Me niego a olvidarte
A veces hay personas que nos cambian la vida en poco tiempo. Personas a las que casi no conoces pero a las que quieres. Contradicción aceptable si pensamos que la vida nos puede cambiar en un minuto: un gesto, una mirada, una sonrisa. Nos enamoramos por tan poco, odiamos por lo mismo. Esta vez hablo solo de amor. De amor en uno de sus mejores estilos: amistad. Me fui de Venezuela hace casi dos años y cuando empecé mi aventura en Italia conocí a Thamara. Cinco años menos que yo... Génova fue un inicio. Hablabamos y no parabamos. Cosas normales de chicas. Su sonrisa tenía una dulzura particular, de esa gente que no ves ni conoces todo el tiempo. Thamara me llenó de cuidados cuando enfermé y no tenía a nadie cerca. Ya sé, la conocí por dos semanas, y del resto fueron solo mails. No importa, eso no cambia nada. Un día oscuro de octubre en Londres abrí mi mail, un contacto que no conocía, solo decía que algo le había pasado a Thamy. Palabras gentiles para la realidad que enmarcaban. Llamé a Venezuela: accidente, se coleó, barranco, cielo... Sólo esas pocas palabras llegaron a mis oidos. Rompí en lágrimas. Confirmé en los periódicos. No conocía a su familia, me enteré por casualidad. Los primeros días no pasaban, la veía sonriendome en todos lados, me decía..."chamita no te preocupes" con los cachetes colorados como siempre. Aun duele aunque han pasado 7 meses. El otro día fui al cementerio, sitio que detesto. Necesitaba confirmar que todo eso había pasado. Nunca pude despedirme realmente. Sí, le escribí una carta. Sí, lloré en el cementerio y en su tumba ví la foto de la que era mi amiga. Aun así, prefiero pensar que está en algún lado y que no sé de ella porque es muy floja para escribir. Me dejó mucho aunque ya no está físicamente. Cosas buenas y algunas por decir malas. Me dejó una sonrisa y sueños, aquella voluntad para ayudar con cada gesto, sueños . Pero, me dejó un vacio ante su nombre, me dejó el miedo a lo finito y al destino. Trato de tomarme las cosas lo mejor que puedo, pero aun te extraño Thamy. Me dejaste ese miedo que me hace vivir cada momento como el último y una oración de gracias por estar viva. Nunca supe cual era tu comida favorita, ni como se llamaban tus amigos de infancia. Conocí solo aquella que me dió a elegir de sus lápices lo más bonitos y la que compartía los dulces de chocolate conmigo. La que babeaba por el chico alto uruguayo. La que estaba despertando a la vida. Las personas pasan por nuestras vidas y la cambian, y por favor no me digan más que la conocí tan pero tan poco. Porque me dejó más que muchos que se empeñan en estancarse en mi vida. La quise y la quiero y también la extraño.La cosa más difícil es que no te quiero olvidar, me niego a hacerlo.