Dejar atrás...
En esta nueva vida he abandonado aquel privilegio que me daba de escribir. Esas letras que me permitian abrir las alas y volar lejos del hoyo que tenía dentro. Por una parte es mejor, porque ya estoy mejor y lo necesito menos. Estar ocupado te permite quitarle importancia a lo que te hace hundirte a veces. No es que las cosas sean super fáciles ahora, pero hay momentos en que lo importante es seguir adelante.No puedo cambiar lo que he hecho sino pensar en lo que estoy haciendo, en actuar correctamente ahora que tengo mi próximo pasado entre las manos para no arrepentirme y para no querer olvidar de nuevo. No lo niego, a veces miro hacia atrás y sigo pensando como se puede ser tan estupido y seguir vivendo, pero eso no ayuda y definitivamente no puedo hacer nada para cambiar el pasado. A veces me aturde un poco. Sí, lo admito. Y hasta hace poco tenía la idea ( un poco absurda, lo confieso) de solo olvidar, de hacer desaparecer todo eso. Pero no se puede, no se le puede echar tipex a la memoria. Así, que no queda más que aceptar , y dejar atrás, sin olvidar, pero dejar atrás.
Lamentablemente hay cosas que estan o estuvieron en nuestras manos y otras que no, pero sea por nuestros propios errores o por esa palabra abstacta que llaman destino, ya se convirtieron en pasado. Vida y muerte son palabras tan opuestas pero puedan estar tan liadas. Nos enfrentamos a la muerte por la vida y sin embargo a veces nos morimos en vida.
Y a sé que hay tantas cosas que duelen y que la vida no es ni justa ni injusta, solo es vida, llena de situaciones dulces y amargas. Es un parto perenne que nos llena de alegría cuando nos muestra sus frutos. Cierto, no es fácil verlo así cuando todo parece estar en tu contra, ya lo sé. Pero creo que en esos momentos solo queda seguir adelante y esperar un día más, para ver si las cosas cambian, si la vida te duele menos o si logras hacer algo por vivirla más a gusto. Y allí es cuando entramos nosotros y nos apartamos del destino. Allí es cuando empezamos a hacer algo por nuestras sonrisas. No siempre se puede, pero es importante tratar.
Soy mi peor juez pero he decidido ser más flexible y darme nuevas oportunidades. Porque nadie podría hacer más nada mejor que yo si fuera yo, si pensara como yo y si hubiera crecido como yo. No me queda más que tratar de aprender sin rencor de lo que he vivido y seguir adelante con nuevos sueños y expectativas y tal vez no olvidar pero si dejar atrás...
